Todas las fiestas en casa llegan al mismo punto. Es tarde, la lista de reproducción va por la segunda vuelta, alguien suelta "¿y ahora a qué jugamos?" y se hace el silencio. Sale un juego de mesa cuyas reglas tardan veinte minutos en explicarse, y para cuando terminas media sala ha vuelto al móvil.
La solución lleva toda la noche colgada en la pared. El juego va en la tele, cada uno usa el móvil que ya lleva encima, y en tres minutos el salón es un concurso. Estos son diez juegos que funcionan así, ordenados por lo rápido que consigues que juegue un grupo de verdad. En uno de ellos hay malas noticias.
Cómo hemos hecho esta lista
Esta lista no sale de las notas de los análisis. Sale de una sola pregunta: qué puedes poner en marcha esta noche, en un salón con unas cuantas personas y sin que nadie tenga ganas de configurar nada.
Cada puesto está medido con tres preguntas. ¿Se puede jugar hoy, no "se podía en 2019"? ¿Cuánto tarda el montaje, contando desde que alguien dice "venga, jugamos a algo"? ¿Y aguanta un salón con seis personas de las cuales dos no juegan a nada?
No es un ranking de presupuesto. Jackbox tiene más dinero y mejores animaciones que casi todo lo que hay aquí. Es un ranking de lo rápido que consigues que todos jueguen sin explicar quién coge qué mando y quién tiene que descargarse algo.
Los 10 mejores juegos de fiesta para la tele
01
Buzzin - el concurso
Concurso en la tele, móviles como pulsadores, los invitados no instalan nada
Abres el juego en el navegador de la tele, aparece un código de sala y cada invitado lo escribe en su propio móvil. Sin cuentas y sin pasar por la tienda de aplicaciones, porque aquí el móvil es simplemente un pulsador dentro del navegador. Una voz real lee las preguntas en alto, la tele lleva la puntuación, y entre rondas puedes fastidiar al que se está escapando: congelarle la pantalla, nublarle las respuestas o soltarle bichos por encima.
La mitad del espectáculo la sostiene el presentador. No lee las preguntas como quien recita una lista: pincha, se ríe de las respuestas y alarga la pausa antes de resolver, así que la tensión aguanta hasta el último segundo. Las preguntas están escritas en español, no pasadas por un traductor.
Se nota que está planificado de principio a fin: rondas, comodines, final y puntuación forman una sola noche en vez de un montón de minijuegos sueltos. La mayor ventaja, aun así, es lo fácil que resulta entrar. Solo hace falta un navegador, así que funciona en cualquier smart TV, sea de la marca que sea, en un portátil conectado a la tele o por Chromecast. El resto de la lista exige un aparato concreto: Jackbox una consola o Steam, game.city un Roku, los juegos de Netflix una aplicación en ese modelo de tele que la admite.
Para grupos mixtos donde la mitad no juega a nada y no piensa instalarse nada por una noche.
Este es el juego que debería estar en el número uno, y durante unos años lo habría estado. La pirámide de colores en la tele, todos con el móvil en la mano, echando tinta sobre las respuestas de los demás y congelándoles la pantalla. La versión española la presentaba Dani Mateo, y consiguió lo más difícil en un juego de fiesta: sentar delante de una consola a gente que nunca había cogido un mando.
El problema es que hoy no se puede comprar legalmente. Los títulos de PlayLink desaparecieron de PlayStation Store a principios de noviembre de 2023, y la aplicación sin la cual el móvil no se conecta se retiró a la vez de App Store y de Google Play. Wish Studios, el estudio que lo hizo, había cerrado ya en febrero de 2019. Si tienes el disco y la aplicación instalada, sigue jugando. Si no, no hay nada que buscar por las tiendas, y justo por eso existe esta lista.
Nostalgia y el disco que quizá siga en el cajón de alguien. Como plan para esta noche, queda descartado.
Lo más divertido de la lista, si el inglés no es problema
Cada pack trae cinco juegos, y Quiplash y Fibbage siguen dando las mejores noches de todo lo que hay aquí. El mecanismo es el mismo que el del número uno: el juego va en la pantalla grande y los jugadores entran en jackbox.tv desde el navegador del móvil con un código de sala.
Hay dos pegas. La primera: alguien tiene que tener el pack comprado en Steam, PlayStation, Xbox, Switch, Apple TV o Fire TV, unos 30 dólares por paquete. El servicio propio de Jackbox para smart TV estaba anunciado para 2026 y todavía no ha llegado. La segunda pesa más aquí: está en inglés y los juegos viven del juego de palabras, así que si el grupo no domina el idioma se pierde la mitad de la gracia.
Para grupos que se manejan en inglés y tienen consola o portátil conectado a la tele.
AirConsole convierte la tele o el portátil en una consola y cada móvil en un mando, sin que los jugadores instalen nada. Abres la web en la pantalla grande, todos escanean un código y tenéis un catálogo con decenas de juegos: carreras, dibujo, cartas, preguntas.
Una parte es gratis y el resto está detrás de la suscripción AirConsole Hero. La calidad es muy desigual porque el catálogo lo hacen estudios distintos, así que la primera noche se os irá en parte en buscar. También hay aplicación para Android TV, que salva la papeleta cuando el navegador de la tele va lento.
Si quieres variedad en un solo sitio y no te importa pagar una suscripción.
Netflix ha llevado los juegos a la tele y ha resuelto la entrada exactamente como tocaba: aparece un código QR en pantalla, lo escaneas y el móvil se convierte en mando. Sin cargos extra, sin compras dentro de la aplicación y sin anuncios.
Para una noche con gente merecen la pena sobre todo Boggle Party, LEGO Party, Pictionary: Game Night y Party Crashers. No es un concurso con presentador, es una colección de juegos cortos, pero para empezar a jugar en diez segundos es difícil de superar.
Para cuando queréis estar jugando a los pocos segundos de decidirlo.
Aquí tienes concursos con licencia: The 1% Club, Pointless, Catchphrase o Deal or No Deal. El anfitrión arranca la partida en la tele, cada uno escanea un código QR y juega con su móvil, sin aplicación.
Los juegos se compran por separado, alrededor de once dólares cada uno, y se quedan contigo. La pega para nosotros es evidente: son formatos británicos y estadounidenses, en inglés, así que buena parte de las referencias quedan lejos.
Para quien quiera los concursos de televisión tal cual, y el inglés no le frene.
Tu propio concurso en un cuarto de hora, con un límite gratuito ajustado
Kahoot viene del aula y se le nota, pero para un concurso sobre los novios o sobre el cumpleañero va de maravilla. Escribes tus propias preguntas, pones el juego en la tele y los invitados entran por kahoot.it con un PIN.
Hay un pero serio. El plan gratuito admite hoy 10 participantes por partida, no los cincuenta que mucha gente recuerda. Los planes de pago arrancan en tres dólares al mes pagando el año entero. Para una reunión pequeña sobra, para una boda o una comida de empresa no llega.
Para celebraciones en las que las preguntas tienen que ir sobre los presentes.
La tele es el lienzo y los móviles son los pinceles
Pictionary a la manera moderna: el dibujo aparece en la tele mientras cada jugador pinta con el dedo en su móvil. Abres la web en la pantalla grande, el resto entra por código QR y jugáis hasta ocho.
Es lo más ligero de la lista y el mejor descanso entre juegos más largos. No contaría con ello para llenar una noche entera, pero media hora de llorar de risa la da seguro.
Como descanso y para grupos que prefieren dibujar a contestar preguntas.
Más de cien minijuegos y un tablero por el que vais avanzando. Jamboree está pulido como solo pule Nintendo, y con cuatro personas en el sofá gana en oficio a todo lo demás de esta lista.
La barrera de entrada es otra liga. Necesitas una Switch, el juego y cuatro Joy-Con, y con seis invitados hay dos mirando. La edición para Switch 2 añade modos con cámara. Es una noche con gente que ya juega, no una fiesta con invitados variados.
Para exactamente cuatro personas con consola ya conectada a la tele.
Gratis e inmediatos, pero cada uno mira su propia pantalla
Los dos son gratis, funcionan en el navegador y arrancan en diez segundos. Sueltas el enlace en el grupo, entra todo el mundo y a jugar. Gartic Phone en modo teléfono escacharrado da media hora de disparates buenísimos.
Están al final por un motivo: no son juegos de tele. Cada uno mira su propia pantalla y no hay escenario común, que es precisamente lo que hace que un juego funcione en un salón. Puedes ponerlos en la pantalla grande, pero no están pensados para eso.
Cuando el grupo está repartido por la casa o jugáis en remoto.
En vez de buscar el mejor juego del mundo, elige el que encaje con la gente que tienes delante. Ese es todo el secreto de una buena noche de juegos, mucho más que cualquier nota de análisis.
Grupo mixto que no suele jugar: Buzzin o los juegos de Netflix. Que los invitados no instalen nada no es un detalle, es la diferencia entre jugar y estar explicando.
Grupo que se maneja en inglés: Jackbox, sin discusión. Quiplash no tiene rival.
Celebración con preguntas personalizadas: Kahoot, teniendo en cuenta el límite de diez personas.
Cuatro personas y una Switch bajo la tele: Super Mario Party Jamboree.
Hace falta un respiro de media hora: Gartic TV o Gartic Phone.
Qué necesitas para jugar en la tele
Para todo lo que está en la mitad de arriba de la lista, el equipo ya lo tienes en el salón. No hay nada que comprar ni nada que cablear.
1Una pantalla grande con navegador: smart TV, portátil con cable HDMI o un Chromecast o dispositivo similar.
2Wifi al que se puedan conectar los móviles de los invitados. Es lo único capaz de tumbar la noche, así que busca la contraseña antes de que llegue la gente.
3Un móvil por jugador. Sin instalar nada, con el navegador basta.
4El código de sala de la tele escrito en los móviles y listo. De la decisión a la primera pregunta pasan unos tres minutos.
Una tele y ya está
Todo esto se resume en una frase: una tele y ya está. Una pantalla compartida consigue algo que seis móviles por separado no consiguen nunca. La risa después de una respuesta rematadamente mala, las pullas, y que todos miren al mismo sitio en el mismo momento.
Buzzin está construido justo alrededor de eso. Si jugáis y os apetece contar qué os ha gustado y qué se puede mejorar, las opiniones se recogen en el Discord del juego.
Preguntas frecuentes
¿Se puede comprar todavía Saber es Poder para PS4 o PS5?
En digital no. Los títulos de PlayLink se retiraron de PlayStation Store a principios de noviembre de 2023, y la aplicación que necesita el móvil para conectarse se eliminó a la vez de App Store y de Google Play. Siguen circulando discos de segunda mano, pero sin la aplicación no se juega en condiciones. Nunca hubo versión para PS5: el juego se hizo para PS4.
¿Necesito una consola para jugar en la tele?
No. La mayoría de esta lista, incluidos Buzzin, AirConsole, Gartic TV y Kahoot, funciona en el navegador. Basta con una smart TV, un portátil conectado a la tele o un Chromecast. Solo necesitan consola Jackbox, si lo compras en PlayStation o Xbox, y Super Mario Party Jamboree.
¿Hay juegos de fiesta para la tele en español?
Menos de los que parece. Jackbox y game.city están en inglés y Saber es Poder ya no se vende. Buzzin tiene preguntas escritas en español y un presentador que las lee en voz alta. Kahoot se usa en español, pero las preguntas las escribes tú.
¿Tienen que instalarse algo los invitados?
Con Buzzin, Jackbox, AirConsole, game.city y Kahoot no. Los móviles se conectan por el navegador, escribiendo un código de sala o escaneando un QR. La excepción son los juegos de Netflix, que piden la aplicación Netflix Game Controller, y la ya desaparecida aplicación de Saber es Poder.
¿Cuántas personas pueden jugar a la vez?
Depende del juego. Buzzin y Jackbox apuntan a entre dos y ocho personas, Gartic TV admite ocho y Kahoot se queda en diez en el plan gratuito. Super Mario Party Jamboree permite cuatro en una consola y más por internet. Para la mayoría de salones, el rango de cuatro a ocho personas es donde mejor funcionan todos.
Escrito por
Eryk Kruk · Buzzin Founder
Construyo Buzzin y pruebo cada uno de estos juegos en mis propias noches de juegos. ¿Tienes una pregunta sobre este texto o una idea para el siguiente? Escríbeme: eryk@ravenlab.tech